Domingo 25 de Febrero del 2018

Adolfo “Vasco” Lloyd: Una historia entre ollas y sartenes

Adolfo “Vasco” Lloyd en la Redacción de EL COLONO, durante la entrevista que mantuvo con el Semanario

Adolfo “Vasco” Lloyd en la Redacción de EL COLONO, durante la entrevista que mantuvo con el Semanario

Adolfo “Vasco” Lloyd en la Redacción de EL COLONO, durante la entrevista que mantuvo con el Semanario

Su apellido proviene del País de Gales, en Gran Bretaña, pero acá todos lo conocen como “El Vasco”, probablemente porque fue tambero y repartidor de leche, una actividad característica de los vascos que arribaron al río de la Plata.

Pero Adolfo Lloyd, aparte de su apellido británico, con sus 58 años tiene una larga historia detrás: fue, además de lechero, suboficial de la Armada, cocinero, militante justicialista, y directivo de instituciones intermedias. Hoy es el presidente del Club de Abuelos de Verónica, el pueblo donde nació el 12 de diciembre de 1959.

-Si tenés que definirte con algún oficio, laburo o profesión, ¿con cuál te identificás?

-Lo que más me lleva es la cocina y las innovaciones dentro de la cocina. Veo mucho Cocineros Argentinos y leo mucho libros de cocina. Debo de tener aproximadamente en casa 150 o 180 libros de cocina, y uno con 500 recetas de Europa y Asia, que siempre lo miro para interiorizarme; antes lo teníamos en el Estado Mayor de la Armada para perfeccionarnos cuando venían delegados navales de distintos países

-¿Cuál es tu comida preferida para cocinar?

-Yo voy a lo campestre; me gusta hacer un costillar al asador o un lomo a la Wellington con una buena salsa. Si me vas a preguntar un postre, elijo “Una negra en camisa”, que es en base a chocolate, azúcar, manteca y huevo.

-¿Y para comer?

-Lo que hacía mi vieja, que eran esas albóndigas con papas cortadas en juliana, arvejas y arroz; paso cualquier comida por comer unas albóndigas como las hacía mi vieja. O un pastel de papas que lo hacía cuando estábamos en la Estancia La Verónica; ella en la cocina a leña era fuera de serie… y el dulce de leche casero que hacía, ¡ni hablar!

-Vos empezaste tu vida laboral siendo lechero.

-Primero fui a un colegio secundario irlandés en Buenos Aires y después entré en la Escuela de Aprendices; pero no seguí porque era muy renegado. El día que nos dieron asueto porque falleció el General Perón, el 1º de julio del 74, medio anduve a los gritos porque algunos estaban festejando y a mí no me gustó, y tuve problemas con alguien de ahí y quedé fuera. Y como mi padre estaba de encargado en la estancia La Verónica, a los 13 años puse un reparto de leche y empecé a ordeñar. Comencé repartiendo leche en bicicleta y después con un carro lechero. Empecé repartiendo 20 litros de leche por día, y me fui a vivir a una quinta pasando la Amepi; solo, sin luz, sin nada: una cocina a gas, una heladera a kerosene, una radio a pila. Y ahí empecé despacito con 20 vacas lecheras. En el 77 un problema muy grande con el comisario Costilla porque se me salió una lechera muy buena y me la cagó a tiros; casi me llevan preso. Pero como el coronel Álzaga conocía al animal porque había sido de él, hizo que el comisario me la pagara.

-¿Cómo fue lo del reparto de leche en carro?

-Era un carro al estilo antiguo, de esos panaderos con todo cerrado y que se subía por atrás. Tenía muchos clientes: el teniente de navío Basilio Pertiné; Luis Alberto Colabianchi, que recién había venido y vivía frente al Mercadillo Alberto en las casas de arriba; la familia de David Cordero, el Mudo Sánchez… Toda esa línea eran clientes míos.

-Hasta que te tocó la colimba…

-Hasta que me tocó la colimba en el 78. En el Distrito Militar de La Plata me encontré con Tino García, el Guille Ibáñez. Sergio Chavez, el Ratón Krajewski, el Negro Lencina, el hijo del Sordo Pérez, el Hugui Fernández, Luis Urrutia, Polo Márquez; todos terminamos en la Base, menos vos que te fuiste a Puerto Belgrano.

-Terminada la colimba te metiste en la Armada.

-Sí, Ravelli y Altamira me dicen: ¿qué tenés pensado hacer ahora?, porque podés ira a la Escuela de Mecánica. Eso cuando me estaba por ir; pero antes me tocó el Conflicto del Beagle, donde fuimos a Río Grande, y el 1º de agosto era la baja. Ahí me hace todos los papeles el viejo Altamira y me dan la baja como conscripto, me ascienden a marinero primero y me mandan a la Escuela de Mecánica; después me vengo a Punta Indio

-¿Cuántos años estuviste en la Armada como cocinero?

-Treinta y dos años, en la Base Punta Indio, el Irízar, Ushuaia, Puerto Belgrano, el Destructor Sarandí, el Estado Mayor General de la Armada…

-También estuviste con los Cascos Azules de las Naciones Unidas…

-Estuve destinado en Chipre, desde ahí aproveché para conocer Turquía y Egipto. Y con el Destructor Sarandí estuve cuatro meses en Canadá; además de participar en los operativos Unitas (con Estados Unidos) y Fraterno (con Brasil y Uruguay).

-¿Tuviste que cocinarle a alguna personalidad importante?

-En Chipre, para el teniente general for comanded de la Unit 19 de los Cascos Azules, que era un filipino. Esa noche hice comida típica argentina; pero el primer plato fue más tirando a lo yankee, porque además del filipino, del general griego, del turco y del eslovaco, estaba el de Estados Unidos.

-¿Qué cocinaste esa noche?

-Cociné unas copas californianas, que se hacen con gajos de naranja en copas, con un yogur entero y pechugas de pollo deshilachadas, que tienen que ser maceradas y selladas en aceite de oliva; entonces les ponés un poquito de aceto balsámico, y ponés los gajos de naranja en la copa, y en el centro ponés las pechugas con el jugo de naranja y lo rodeás con yogur entero.

-¿Y después, que siguió?

-Hice bife de cerdo con puré de manzana, boulevares de papa y una salsa de miel, todo agridulce; y de postre hice una isla flotante con crema sambayón.

-¿Alguna otra comida importante de esos años?

-Estando en el Estado Mayor de la Armada nos tocó cocinar una noche para diez personas, entre ellas Eduardo Menem; Antonio Cafiero; Fernando De la Rúa, que era Presidente de la Nación; su cuñado, Basilio Pertiné; el jefe de la Armada, el almirante Joaquín Estela; el secretario general Naval, vicealmirante Carlos Daniel Carbone; el ministro de Defensa, Horacio Jaunarena; y don Raúl Alfonsín, entre otros.

-¿Y ahí qué preparaste?

-Primero canapés y pancitos negros tostados con caviar rojo y caviar negro y salmón ahumado. De primer plato se hizo quiche de puerro con salsa curry, la masa hecha en tarteletas, lo sellás al puerro todo en cebollita y aceite de oliva o lo cocinas al vapor para que sea más natural, y después se gratina con queso y huevo y se cocina al horno. En el plato se corta una tajadita, se encima y después lo hicimos con decoraciones y una salsa curry. El plato principal fue de acuerdo al doctor Raúl Alfonsín: pejerrey relleno con salmón y una salsa de hinojo; y de postre, profetizo relleno con crema americana, bañado en coulis de frutilla y una salsita de chocolate.

-¿Qué preferís: cerdo, vaca, cordero o pollo?

-A mí me gusta mucho el cerdo; si me das a elegir, elijo el cerdo.

-¿En qué año te retiraste de la Armada?

-El 1º de enero del 2011 con el grado de suboficial primero.

-A partir de ahí, ¿a qué te dedicaste?

-A cuidar la quinta de cuatro hectáreas que me dejó mi tío, criar animales e insertarme en las instituciones; pero mi vocación más grande ha sido siempre la política: me afilié al Partido Justicialista en 1982.

-Cuando todavía estaba la dictadura y vos eras militar…

-Excatamente

-¿Qué te llevó a afiliarte al PJ?

-La bronca de ver a ciertos oficiales que venían a pasar inspección a la cocina y te miraban por arriba del hombro porque vos eras el cocinero y ellos los señores. Los que me llevaron a la afiliación fueron dos suboficiales: Félix Juárez, ya fallecido, y Pascual Lombardi. A veces hay cosas que a uno lo ponen mal, porque en ese momento vos veías a cabos primeros y principales que te decían que de política no se puede hablar, y ahora te quieren hablar de política. En su momento si vos hablabas de política capaz que te cagaban a pedo, te metían preso o te mandaba tragado, y hoy te quieren hablar de peronismo…

-Apoyaste a Luis Colabianchi…

-Toda la vida; era el médico de cabecera de mi familia, fue cliente mío en la leche toda la vida y un gran luchador por todos sin mirar el color político de cada uno, porque siempre le tendió la mano a todo el mundo.

-Y ahora apoyás políticamente a Yzurieta…

-Exactamente; más allá de que en 2015 tuvimos un enfrentamiento en unas PASO, siempre Hernán me ha bancada en muchas cosas.

-Vos dijiste que dentro de la Armada la soberbia de ciertos oficiales te llevó al justicialismo; ¿pero hay alguna otra razón para que seas peronista?

-Yo soy peronista por mi madre, Helena Paulos, y yo desde chiquito lo escuchaba a mi abuelo Paulos hablar del peronismo; y por mi tía Nila Lloyd, que fue secretaria privada de Eva Perón y directora de Acción Social en la Patagonia durante el primer y segundo mandato del General. Además, cuando mi padre va a trabajar a la estancia yo veía que vos tenías que lustrar la montura de los hijos de los ricos, que te miraban así, que no te podías acercar a donde estaba el chalet; y yo veía que el rico está allá y el pobre está a un lado, y yo siempre me incliné para el lado del pobre.

-También participaste y participás en las instituciones…

-En el 75 estuve en la subcomisión de fiestas del club Verónica con Moyano, Cacho Paulos y Juan Carlos Grabchuck. Me acuerdo que con Cachito Padín, un día que estaba lloviendo, fuimos a esperar a Luis Landricina que venía a actuar al club; y lo esperamos en el cruce de la 11 y la 27 con una rastrojera amarilla. Después estuve en la subcomisión de fútbol del Club Juventud en en el 78, cuando salió campeón de la Liga Magdalenense. También integré la comisión directiva del Canario, la subcomisión de bochas y la subcomisión de fiestas, y más tarde fui presidente de la subcomisión de fútbol. Además, colaboré con los Bomberos y con la Cooperadora Policial.

-Y después, el Club de Abuelos, ¿por qué entraste ahí?

-Cuando está por dejar la presidencia, Ruben Setién me vino a ver para que agarre en lugar de él; y así fue como asumí la presidencia, y ya voy por el segundo mandato.

-Una cosa que no suele darse en las instituciones de Verónica es que haya dos listas; pero en la última elección hubieron dos listas en Abuelos, una encabezada por vos y la otra por Ruben Cortés. ¿Por qué se dio eso?

-Primero, utilizaron al Club. y el que encabezaba la otra lista, Ruben Cortés, me utilizó; uno brinda todo y da la confianza a todo el mundo porque piensa que está haciendo bien y que el que está al lado tuyo también. Cortés trabajó muy bien en la secretaría del Club, es muy conocedor de reglamentaciones; pero a su vez creo que se subió en un tren equivocado, porque más allá de que yo haya dicho en su momento que no tenía ganas de seguir porque me sentía mal de salud, que te vengan a querer clavar un puñal en la espalda para asumir en una institución, eso no lo voy a permitir; y que después integre la lista gente que no es socia, menos. Esa lista no podía participar, pero igual se la dejó participar en la asamblea. Pero lo que no me gustó es que quieran utilizar a una institución para hacer una campaña política.

-¿De qué partido?

-De Cambiemos, por lo que él mencionaba y aludía. Y cuando vos consultás a Gerardo (Landa) o a (Juan) D´Amico, ellos te dicen: “nosotros no tenemos nada que ver”. Pero las cosas no son así, más allá que en su momento el señor D´Amico nos diera dos subsidios a través de Gerardo Landa; eso lo reconozco, pero es lindo venir de frente y decir: “vamos a hacer esto”. Aparte yo como presidente sinceramente en ese momento si los socios pedían la expulsión mía yo tenía que aceptarla porque vos no podes guardar cosas de la campaña política en una institución y hacer campaña política con eso.

-¿Se guardaron cosas en el Club paa repartir en la campaña?

-Sí, en el Club. Entonces vos no podés hacer eso, y yo ignoraba todo; a mí me dicen que van a dejar unas chapas por unos días porque necesitan ayudar a una familia. No corresponde, pero yo me hago cargo y lo autorizo por unos días; porque si te ayudan y te tiran dos subsidios, no por eso te van a agarrar del codo, y esas cosas ya no me gustan.

-¿O sea que fueron materiales para más que a una familia?

-Exactamente.

-¿De esas chapas que se repartieron vos no tenías nada que ver y lo hicieron a espalda tuya aprovechando que estabas enfermo?

-Si, pero al que más apunto es a Rubén Cortés.

-Igual en la asamblea la que ganó fue tu lista.

-Ahí la asamblea vio lo que estaba pasando, entonces apoyaron todos y yo gané las elecciones. Algunos dicen que la lista es toda del Frente para la Victoria; pero ahí vos tenés a Norma Correa, a Natalia Buceta, a Félix Potes, a Guillermo Bina.

-¿Qué tenés pensado para el Club de Abuelos en esta etapa?

-Hay un proyecto que es cerrar el fondo y hacer la parrilla en estos dos años.

-El Club de Abuelos se ha convertido en una de las instituciones sociales más importantes del distrito en cuanto a eventos: cenas, espectáculos y demás…

-Sí, ahora estamos diagramando la cena del Club de Abuelos para marzo, y además vamos a regularizar el sistema de la cobranza, porque teníamos un cobrador pero dejó de cobrar por problemas personales; y en marzo arrancan todos los talleres en el Club de Abuelos.



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